lunes, 29 de febrero de 2016

NO SOY ECONOMISTA NI PUTA FALTA ME HACE

Estamos en un momento de la historia en la que la política ya no está al servicio del pueblo sino de la economía. No hay más que ver los diferentes programas de TV para darse cuenta de que no son los políticos las estrellas de los mismos, sino los economistas los que nos dicen a todos lo que se puede y no se puede hacer. Y todo lo que se salga de sus postulados es tachado de demagogia. De tal manera es así, que si fuese por ellos todos los avances habidos no se podrían haber producido. Imagínense a dichos individuos analizando las repercusiones de la jornada de 8 horas. Es seguro que se alinearían con todos los capitalistas y la iglesia y es seguro que pronosticarían el caos y la caída y miseria de todos los países. Lo de la iglesia no lo digo de forma gratuita, pues ella también tomo parte en el final del siglo 19 y principios del 20 para poner cuantas trabas pudieron para el avance de las clases trabajadoras. De tal forma llegaron a temer cualquier cambio, que sus erráticas políticas llevaron al mundo a varias guerras y sobre todo a provocar la revolución rusa, a la cual muchos países intentaron imitar. Pero eran otros tiempos y hubo personas que entendieron que no se podía seguir con salarios bajos y miserias y aceptaron que la sociedad debe tener un componente de reparto de la riqueza para mantener el estatus cuo. Pero los tiempos han cambiado y no precisamente para mejor. Hemos dejado la política en manos de economistas y capitalistas que dominan los medios y ahora es el Dios dinero quien manda y no las ideas. Hemos llegado a un punto en el que como en el siglo 19 el trabajar ya no te garantiza, ni siquiera, el dejar de ser pobre. Con la diferencia, que ahora ya incluso te han quitado la dignidad y cuasi el poder de la protesta. Hemos creado una sociedad en la que el rico cada día es más rico y el pobre más pobre. Pero eso los economistas te dirán que es lo que hay, que son las reglas del juego y que hay que aceptarlas como tal. Te hablaran de otros países que ni siquiera conocerás nunca, pero no te darán explicaciones razonadas del porque aquí trabajando igual, o más, se gana menos. Y eso se debe porque hay gobiernos que han mirado por sus ciudadanos y otros, como es nuestro caso, por los sueldos bajos y la precariedad laboral para seguir manteniendo sus ganancias. Lo que se suele llamar, mano de obra barata y si puede ser, sin derechos de ninguna clase.  Lo que viene a suponer la pérdida de los pequeños avances y conquistas que se lograron en años y que como se está viendo ahora, de forma precaria, pues poco a poco están dejando de existir como tales. Estamos escuchando a gurus y tertulianos decir que hemos vivido por encima de nuestra posibilidades y es por  eso que ha habido que rescatar a bancos. Y cuando se les increpa desde la política que los gobiernos en situaciones graves deben primero rescatar a sus ciudadanos nos dirán que eso es demagogia y que no se podía dejar caer a dichos bancos porque en ellos residían los ahorros de muchos ciudadanos. Pero es mentira, porque lo que realmente salvan es la desvergüenza de los malos gestores de dichos bancos. De manera que en muchos de ellos siguen los mismos que los llevaron a esa situación o se han ido de rositas. Pero siendo esa su filosofía, esta no se aplica por igual y jamás rescatan a empresas que dejan a miles de personas en la calle. Y no lo harán porque eso es libre mercado y empresas privadas a las que achacaran mala visión de futuro, no así a los bancos, que se mantiene con los beneficios privados y la socialización de las perdidas. O lo que es lo mismo, si hay ganancias se las reparten cuatro accionistas y si hay perdidas las pagamos todos. Me hubiese gustado ver qué hubiese pasado si se hubiesen dejado caer a esos bancos que usaron malas praxis de negocio. Creo que ahora la situación no sería la misma y quizás las calles se hubiesen llenado de altercados y acciones más contundentes. Es por ello que con sus medidas no sólo salvan sus bancos, sino su sistema de gobierno basado en el capitalismo, aunque este esté manejado por gentes sin conocimientos y sin escrúpulos. No hay más que mirar al señor Rodrigo Rato en sus años de ministro de Economía y Hacienda hablando de los defraudadores y del mal que hacen al país, mientras él y otros como él, tenían sus dineros en paraísos fiscales. Y todo porque la política que se hace es para los más media y no para las elites. Porque los impuestos se ponen para las clases medias y no para aquellos que pueden y han creado mecanismos para poder defraudar. Llámense sicav o como usted quiera. Porque se permite que muchas y grandes empresas hagan negocio con nuestro dinero y tributen en cualquier paraíso fiscal. Porque se legisla en beneficio de las grandes corporaciones y no por y para el pueblo al que se representa. Créense leyes que obliguen a esas mismas multinacionales a tributar aquí, y si no, se les impida hacer negocios aquí y entonces veremos si les interesa estar o no en nuestro país. No creo que ninguna deje el mercado. Lo que pasa es que están mucho mejor así, y es por ello que crean lobbies para el mantenimiento de las cosas y pagan a tertulianos y correveidiles para que nada cambie y tachen a quienes propongan otras alternativas como demagogos y filo comunistas. Para terminar decir, que esto no es nuevo y que se están haciendo verdad las palabras del presidente de los Estados Unidos de América pronunciadas nada menos que en el siglo 19.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Nunca he creído en los socialistas
Reconozco que siempre me ha interesado la política o las cosas de la política y también como se suele decir, soy perro viejo en estas lides. Es por eso que me atrevo a hacer un análisis de la situación actual y sobre todo a la postura del partido socialista?
Hay personas a las que no les gusta hacer un largo recorrido para saber dónde estamos y se limitan a ver lo próximo, pero no va a ser mi caso.
Desde que el Partido socialista con Felipe Gonzalez a la cabeza marginó a todos los verdaderos socialistas ya nada fue lo mismo y ya nunca creí en ellos. Después, vino aquello de “quien se nueva no sale en la foto”, o al día siguiente “todos a los ayuntamientos con chaqueta y corbata”.  Sin tiempo a asimilar estos cambios vino el ultimátum de Felipe Gonzalez con aquella frase “ o se quita la palabra marxista de los ideales del partido o me voy”.

Pero no se conformó con ello y fue más allá; mintió a todos los españoles con aquello de entrada OTAN no, para pasar a OTAN sí.
Todo esto me llevo a pensar que el partido socialista quedaba liquidado y así lo ha demostrado el tiempo. Ya no hay partido socialista, lo que hay es un partido pactista, sobre todo con el poder y las alfombras. En hablar llano, tocar poder sea como sea. Un partido que invento los GAL y la corrupción y que ahora se escandaliza con la corrupción de los demás. Sin tener en cuentas sus muchos casos de basura política ejercida desde la mayoría que les dieron las urnas. Pero no quiero hacer un recorrido por sus muchas tramas corruptas, aunque si recordar una reciente de la que todavía estamos esperando alguna razón o argumentación o denuncia por parte de los socialistas de los más de 1500 millones que han robado de los Eres de Andalucía. O la más reciente, la valoración de la condena de un hombre fuerte del partido al que colocaron en la Caja de Ahorros de Castilla la Mancha a la que desmantelo y arruino y hoy condenado a dos años de cárcel.   
En Navarra lo hemos vivido muy de cerca y hemos podido comprobar como el partido socialista ha sido siempre el mejor apoyo de la derecha con el que en ocasiones incluso ha gobernado con ella. Y que hoy se sigue alineando tanto con UPN como con el PP.
Nada nuevo bajo el sol que ahora se decanten por un pacto con la nueva derecha de Ciudadanos, (palabras del propio Pedro Sanchez). Pero lo que clama a la razón es hacernos creer que con los escaños que tiene van hacer posible un gobierno mínimamente coherente.
Como ya he dejado claro, yo nunca he creído en los socialistos y una vez más me dan la razón. Y veo en esta parafernalia a la que nos someten una forma de preparar unas nuevas elecciones donde creen que pueden ganar algo. Y yo me pregunto, si piensan que todos somos idiotas y olvidadizos. Pues que sepan que yo no olvido y no les creo, como nunca les creí y ahora menos.

Lo único que siento es vergüenza de que sigan utilizando el término socialista al que nunca han hecho justicia y que a este paso, nunca lo harán. Y para finalizar, pedir perdón a todos aquellos hombres y mujeres que de verdad e ingenuamente siguen creyendo en el socialismo que representa este PSOE que no es ni socialista ni obrero.   

jueves, 14 de enero de 2016

HOMBRE DE PARTIDO
Yo hace tiempo que comprendí que no podía ser nunca un hombre de partido. Comprendo que haya quien lo sea, pero esa es una decisión personal. Pero comprenderán que es difícil alegrarse con las desgracias del prójimo para sentirse realizado. El ver como militantes de partidos que han albergado en su seno la corrupción se manifiestan contentos cuando en el del prójimo también lo hay no va conmigo. Porque creo es una forma de dar cobijo a las malas prácticas. Mal de muchos… país de corruptos.

Tampoco encuentro nada lógico el asumir que en campaña se puede decir una cosa y luego hacer la contraria. No voy a poner ejemplos pero los tenemos de partidos que se dicen de izquierdas y luego corren a ver que dice la derecha para ponerse de acuerdo o hacer lo mismo con pequeños matices que no enfaden mucho a los que en realidad tiene por amos, jefes o señores. Para mí eso no es sino una manifestación de complejo de pobre. De no ser consciente de verdad a quien tienen que representar y lo que tiene que hacer.
 No sé si será en esta legislatura o en la próxima o cuando, pero hay partidos que se avocan ellos mismos a ser meros apéndices o la anécdota de otros o a la desaparición por el simple hecho de no tener ya nada y a nadie a quien representar. Partidos que fueron la ilusión de muchos y el desengaño de casi todos. El mejor ejemplo de lo que digo es el partido socialista alemán. Mero comparsa de la política de la derecha. Aunque a esto los muy correctos políticamente lo llaman la gran coalición, o ser pragmáticos. Pero lo que verdaderamente esconde es una impotencia y una dejación de sus principios ideológicos. Aunque esto es mucho, porque es presuponer que los tienen, cosa que pongo en duda.  
No entiendo que se pueda ser de un partido que dice representar los intereses de unos y se pone de acuerdo con el contrario por el hecho de tocar poder, por lo que se dice, ocupar sillón. Eso sí, adornado con palabras grandilocuentes como gobernabilidad, sentido de estado, etc. No, no lo entiendo, no comprendo a quienes dicen que ya no hay izquierdas ni derechas. Y no lo entiendo porque nunca van a ser los mismos intereses lo que defienden o deberían defender tan dispares posturas. Porque hay que ser ingenuo, y yo creo que no lo soy, para esperar que el capital piense por la mayoría a no ser que lo enmarque dentro de la caridad.

Para terminar decir, que nunca he comprendido que se mantenga una ley electoral injusta, y que creo se mantendrá, porque siempre beneficia a los mismos. Como tampoco comprendo como en un país de corruptos y sinvergüenzas se pueda seguir votando a los mismos. A no ser, y como decía un político del siglo 19, se deba a que el pueblo no sea capaz de ser libre y de ejercer su libertad. Añorando a alguien que les diga por donde ir y que hacer y que es el fruto de la ignorancia mantenida en el tiempo por el poder en su desapego por la educación que acompaña al pueblo. Así que no es absurdo que se grite ¡Viva las cadenas! 

domingo, 13 de septiembre de 2015

Un paseo por la ciudad de Estella-Lizarra.
Estella-Lizarra es una de esas ciudades hechas con el cincel de la historia y que le ha conferido su carácter especial y romántico. Donde todavía cuando se mira se puede contemplar como espíritus del pasado a los últimos luchadores por la independencia del viejo reino navarro que apostados sobre las murallas del castillo mayor se niegan a entregar su lealtad a quienes por la fuerza y con mentiras quieren hacerlos súbditos de reino extraño. Ciudad de viejas murallas y antiguas puertas que nos hablan de su vocación defensiva. Pero no se engañen, la ciudad siempre ha estado abierta a la razón y la cultura, crisol de razas y camino de Santiago.
Ciudad hecha de burgos que hermanados luchan por conservar sus costumbres y que admite como enriquecimiento cuanto de bueno traen los nuevos pobladores. Viejas y nuevas tradiciones que la han marcado con el fuego de la ironía en el comportamiento de sus ciudadanos. Que crece despacio, sin prisas, sabiendo que será el buril de la historia quien marcara el camino por donde transitar.
Lugar de caminos que nos hablan de libertad y que nos recuerdan que siempre se está a tiempo de volver a ella. Ciudad de emprendedores, no siempre acertados, pero que le han conferido su carácter cambiante y extrovertido. Donde desde siempre, asomarse al rio Ega es una forma de mirar el paso lento de la vida, autopista natural de comercio y sustento de medievales hambres, hoy, ociosa afición. Que recupera lo que los desastre de las muchas guerras que en ella se libraron. De reciales rincones donde refrescar el espíritu en los agobiantes días de verano. Con iglesias fortaleza donde la religión se funde con la política en la preservación de las costumbres. Como la iglesia de san Pedro, matriz del sentimiento y lugar de oficios para los reyes de Navarra. Tumba del obispo de Patras y mausoleo de Pedro de Navarra, último mariscal del viejo reino que rechazo títulos y prebendas y fue asesinado por no admitir como nuevos reyes a quienes la invadieron.
De claustros de conspiración y rezo, pasos nunca perdidos y sí acompañados por la belleza de sus formas y capiteles. De calles por donde pasean su espíritu, Pio Baroja, Valle-Inclan acompañando los anhelos de sus personajes; Zalacain o el marqués de Bradomin.
Hogar de místicos donde la palabra se hace rezo de interpretación piadosa. De fuentes de chorros de vida que como manantial del tiempo sacia la sed del peregrino. De acomodo de palacios, rúas viejas y hospitales de peregrino. De puertas abiertas para las gentes de bien.
En definitiva, una ciudad para ver, sentir y vivir.

                                                                            Julián Ruiz Bujanda

jueves, 27 de agosto de 2015

El número áureo y la belleza
La proporción divina como la conocen otros o la medida técnica para definir la estética. No me voy a alargar en la descripción de la ecuación algebraica para no enredar al lector (consultando la Wikipedia creo que es suficiente para tener una idea), pero sí dejar una pincelada de mi opinión como la de muchos otros de no estar de acuerdo con algunos de los adjetivos que se le han colocado a tan maravilloso principio, como el de ser el representativo de la belleza ligándola a la perfección. Digo que no estoy de acuerdo, porque son muchos los valores que dan belleza a las cosas fuera de un frío cálculo. Son cientos de actividades que fuera de esa proporción inspiran un ¡Oh! en el espectador. Lo mismo en la arquitectura como la pintura o la fotografía. Además, la proporción no es sinónimo de perfección fuera de unas medidas.
En arquitectura tenemos el ejemplo de la catedral de Burgos, una belleza impresionante y que un pequeño desvío en la cara norte hace que sus proporciones no sean las correctas, pero no por eso deja de ser perfecta y maravillosa. En el lado contrario está la catedral de León (en mi opinión, no tan maravillosa como la anterior), muy perfecta de medidas y con varios siglos de obras de mantenimiento porque se les cae. Pero pasa lo mismo en la pintura y no digamos en la fotografía, donde la libertad es casi absoluta. Una disciplina que nació un poco al rebufo de la pintura por querer recoger el instante mágico que no se podía pintar. Así, que no es extraño que los primeros fotógrafos condicionados por dichas medidas traspasasen la proporción divina a sus fotografías. Pero así como en la pintura vinieron los Picasso y otros a decirnos que había belleza más allá de este canon. En la fotografía pasó lo mismo, para enseñarnos que el movimiento, el halo, el desenfoque, la desproporción, el grano, incluso el color, no serán técnicamente perfectos pero son también una forma de belleza. No me imagino yo a Picasso, entre otros, presentándose a un concurso de pintura. Lo que me lleva a poder decir, y como tal una opinión subjetiva, que el academicismo acaba donde empieza el gusto personal. Que en una escuela, universidad o centro, te podrán enseñar todo cuanto a técnica se refiera a la materia que curses, pero tienes que ser tú quien diga cómo usas esos conocimientos en la busca de la belleza o el desarrollo de lo aprendido y esperar críticas o halagos en función del mayor grupo de personas que se identifiquen con lo que has creado, que puede no ser perfecto pero sí bello. Que en la perfección técnica asociada al número áureo y más allá de eso, no hay nada más que una fría ecuación. Aunque sin ser iluso y reconociendo los grandes pasos que se están dando en la homogeneidad del academicismo uniformarte del gusto, y lo entiendo, porque eso amplía el mercado de los más media de turno. Porque la belleza es un sentimiento, no una medida, y que nadie es quién para decir a otro lo que es bello o no, que lo bello para uno puede ser horroroso para otros. Como que tampoco se puede pedir a otro que mire por tus ojos en busca de la belleza, porque es imposible. Porque en la belleza no sólo se valora lo que se ve, sino el sentimiento que inspira o la carga emocional que crea en el espectador y por tanto personal. Todo esto, sin menospreciar o tener en consideración la medida o gusto de la mayoría, en demasiadas ocasiones equivocada.
Llegados a este punto, me gustaría hacer un pequeño homenaje a Vincent Van Gogh y otros, que saltándose las normas o medidas del gusto academicista han llegado a ser referentes. Porque los cánones acaban donde empieza el gusto y la personalidad del autor, que puede ser mayoritario o no, pero que nos indicara su forma de ver la vida y de intuir la belleza. Porque tampoco el academicismo ni la perfección de las medidas les libró de ser repudiados por los críticos y la mayoría de su tiempo y que hoy se tirarían de los pelos viendo lo que después han llegado a ser. Es por eso, que no comparto el gusto de algunos por los jurados en la bellas artes, porque no son sino la expresión máxima de un gusto homogeneizado y homogeneizado de lo personal o academicista. La tiranía de lo técnico frente al concepto personal de la belleza. Que lo bello y hermoso para ti no tiene que serlo para los demás.
Terminar diciendo que, este pequeño ensayo es la reivindicación personal de la libre expresión del individuo ante la mayoría. El derecho a sentir, creer, ver, expresar y crear, aquello que siente como bello, sin menoscabo de la libertad de los demás a discrepar de su gusto, pero sin las cortapisas de las mayorías, sean estas respaldadas por la técnica o por el gusto mayoritario…

                                                               JULIÁN RUIZ BUJANDA   

miércoles, 26 de agosto de 2015

Convento de San Benito, Estella-Lizarra
San Benito 1268-1990: La verdad es que de San Benito se puede decir que es un convento sin suerte y mal llevado por quienes lo ocuparon durante siglos. Pero lo primero será hablar de su historia.
Algunos historiadores sitúan su fundación a la par que el de la ciudad y no seria descabellado pensar que fuese cierto, si tenemos en cuenta que ya en el 1268, se consignan unos pagos de diezmos al fisco incluso mayores que el Puy que era una ermita muy visitada y de gran predicamento. Esto quiere decir que ya para entonces albergaba de laguna forma una estructura conventual.
Pero del que tenemos razón es del fundado por los monjes de Sanjuán de la Peña, a la sazón dueños de las parroquias de san Miguel, san Pedro, san Nicolás y santo Sepulcro, de quienes dependieron hasta el siglo 17, lo que las llevó a la marginalidad, al estar el centro de decisión tan alejado de ellas.
De sus benefactores se pueden contar entre otros al rey Teobaldo II, a Semen Garceiz de Oriz, a la marquesa Gil, hija de don Gil de Bigat, etc. Es curioso que uno de los testamentos más importante de dicho convento  el de Miguel de Boldayn, se encuentre hoy en el convento de santa Clara habida cuenta fueron conventos enfrentados en más de una ocasión por cuestiones de terrenos.
En principio el convento carecía de cerca o muro que lo separase de Los Llanos o Huerta del Rey, como así se llamaba al contorno. Y fue Fray Juan de Eguia quien comienza el muro a requerimiento de Carlos I y V de España y Alemania en el 1534. Lo que motivo algunos enfrentamientos con las monjas de santa Clara, pues no estaba muy bien delimitada la propiedad del mismo. Pero este muro no se debió hacer muy bien porque en 1556 estaba casi derruido, y para rehacerlo se ofreció Jerónimo Vélez de Medrano, señor de Iguzquiza. Obras que conllevaban siempre algún trato de favor. También en aquél tiempo y por consejo del obispo Diego Ramírez Sedeño se mando tapiar la puerta que daba al río y abrir otra que diese a la ciudad, más que todo, para que se observase bien la regla que creía bastante relajada. Lo que llevo a la clausura la dispersión de las monjas y la nueva refundación por parte de Fray Juan de Fenero de san Juan de la Peña. Pero no fue hasta Felipe II que se cerró en mandato de Diego Xuarez Abad de san Juan de la Peña.
Las monjas eran muy pobres y sólo se las reconoce en aquel tiempo un batan, que pudiera ser el que se encontraba en otro tiempo junto a la casa Blanca. También se habla de que eran muy consumidoras de chocolate, lo que no es descabellado pensar que son ciertas las informaciones que nos hablan de un molino de cacao en dicho lugar, o batan reconvertido en molino.

En el proceso que se siguió para el desmantelamiento de la orden se pudo comprobar que por el convento pasaba muchos hombres que incluso pernoctaban en el por tiempo. Algunos fueron juzgados y se armo gran alboroto en la ciudad. Entre ellos se encontraba uno de sus benefactores Juan Vélez de Medrano.
Para el restablecimiento de la clausura el ayto. de la ciudad aportó 700 Ducados, el doble que los aportados por los de san Juan de la Peña.
En el 1600, se encuentra la fecha de la nueva refundación, y para que esta tuviese éxito se les permitió pedir limosna, y no depender tanto de otras donaciones más interesadas.
En 1615 Prudencio de Sandoval obispo de Pamplona se compromete a construir la iglesia y una capilla con la condición de ser enterrado en ella. El encargo de los planos se le hizo a Francisco de Fratín, y el constructor fue Juan de Arana de Estella.
Para el caso de esta nueva iglesia se derribo lo que había y se hizo una provisional, que la hizo un tal Larrañaga también de Estella. Pero cuando fue a cobrar las monjas se negaron hacer y se embarcaron en un proceso largo y que no se sabe si al fin cobro el dicho albañil. Lo que con otros episodios de parecida índole viene a demostrar lo mal pagadoras que eran dichas monjas.
Pedro Fernández Zorrilla Obispo de Pamplona, de nuevo mandó reconstruir el muro esta vez con piedras procedentes del claustro de San Pedro de la Rua, en el 1631, por las que pagó, 234 reales. De este obispo, les puedo hablar más adelante.
Como digo, las monjas fueron siempre malas pagadoras y llevaron a demasiados pleitos al  convento.

No hay nada reseñable hasta 1808, que con la toma de Pamplona por las tropas napoleónicas, las monjas del convento de san Pedro de Ribas se trasladan a Estella y no vuelven a Pamplona hasta 1815.
        Con motivo de la 1ª guerra Carlista el convento de santa Clara es declarado hospital de sangre y sus monjas llevadas al de san Benito. Pero esto duro poco por estas también tuvieron que abandonarlo para trasladarse primero a Irache y luego a Iranzu.
En 1839, se firma por parte del gobierno liberal la disolución del convento, pero esta no se llevó a efecto. Lo que si se llevo a cabo fue la venta por parte del gobierno de unas piezas que estas tenían en Zaldu y en Valdelobos, quedando el convento sólo con las siete robadas de huerto hoy conocidas.
Después de esto, lo más reseñable es la conversión por parte de las monjas del convento en escuela primaria en el año 1960, y que termino en el curso de 1970-71.
        A raíz de eso vino una desamortización de los bienes. El más preciado el retablo barroco obra de Juan III Imberto de Estella, y que hoy se encuentra junto con otros de menor valía en el monasterio de Leire.

Pero como ya he dicho antes este convento no se distinguió por un comportamiento muy escrupuloso en el cumplimiento de las reglas benitas, dando lugar a numerosos escándalos, alguno de ellos con motivación romántica.
Esta escrito que un cura animó a unos cómicos a que acudieran a festejar a una dulce joven, 18 años, que se encontraba en el convento. Los dichos cómicos se acercaron hasta allí y uno de ellos con sus canciones enamoro a la joven que se las arreglo para acudir a sus representaciones nocturnas en la plaza del mercado viejo. El amor que no tiene límites y las pocas ganas de profesar que siempre había manifestado la dicho joven, bien a sus padres, como a la abadesa, hicieron el resto, y una noche se casaron a si mismos en la iglesia y escaparon del convento camino de San Sebastián, siendo capturados en Abárzuza mientras dormían como esposos debajo de un olivo.
Otro episodio que dio mucho que hablar fue la entrada de unos jóvenes estudiantes de la universidad de Irache, que hicieron mofa de las monjas, después de cantar canciones y dar sermones que no convenían. Pero esto sólo eran episodios probados, pero ya las monjas estuvieron siempre en boca de todos por su relajación al permitir la estancia de hombres entre ellas. Incluso algunos durmieron, como así esta acreditado, por varios días. Lo que llevo, como ya he dicho antes, a la disolución de la orden. Ya en la edad moderna se les acuso de bailar con los oficiales en la visita de pretendiente carlista don Carlos Maria Isidro, así como de ser durante un tiempo un lugar de entramado político, con tertulias y espías.
De la voluntad de Sandoval de ser enterrado en el convento nada se sabe, no así del enterramiento del Obispo Pedro Fernández Zorrilla, que quería ser enterrado en Huérmeces, su pueblo, y que al morir fue enterrado en san Benito, y nada se sabe de ello. Lo que ha llegado a mis oídos es que en las excavaciones que se hicieron con motivo de los cines, y teniendo en cuenta que no creo se hiciesen con pulcritud, lo único que se encontró fueron restos de niños, lo que da la medida de cómo disfrutaron de la clausura las dichas monjas.
Como hemos visto, un dechado de virtudes estas monjitas. Todo lo contrario de las de santa Clara, que han mantenido sin menoscabo de su ser el convento con toda su dignidad. Y ya por último, la forma tan indecorosa con la que abandonaron el convento y arrancaron los escudos de la fachada. Y podríamos hablar más del comportamiento y de los avatares de dicho convento pero creo que con esto servirá para que todos conozcamos mejor el convento y sus vicisitudes pero creo que es suficiente. Por último decir que el otrora convento hoy es un centro cultural y de ocio.
                                                                  Julián Ruiz Bujanda
 








jueves, 20 de agosto de 2015

Plazas y Terrazas

Alguien dijo una vez que las normas y ordenanzas están para saltárselas, eso cuando las hay, que no es siempre. Digo yo que quien dijo esto seguro estuvo por la ciudad de Estella-Lizarra. No digo que aquí se prevarique, pero casi. La negligencia en el cumplimiento de las ordenanzas también es una forma de prevaricar. El otro día hable de la peatonalización no inteligente de
la plaza de los Fueros, hoy quiero hacerlo sobre los establecimientos de hostelería de la misma plaza. Hablo de las terrazas. Somos muchos los que nos damos cuenta de cómo poco a poco han ido invadiendo con sus mesas los soportales haciendo una odisea el poder transitar por ellos, en ocasiones, días de lluvia, imposible. Lo sabemos casi todos pero nos callamos haciéndonos cómplices de este comportamiento, hasta hoy, que me decido a escribir sobre ello. Hasta lo que yo conozco el Ilustre Ayuntamiento cobra a los bares un canon por ocupación de vía publica calculado en metros, dejando sin medida ni cobro las mesas que invaden los soportales. Sé que hay normas al respecto que ni se cumplen ni cobran por esta ocupación porque a los ojos de la administración estas no existen. Pero si existen estas normas: 1º No se podrán ocupar más metros de los que tiene autorizado cada establecimiento. 2º Las terrazas autorizadas cercanas a los porches y soportales no deberán ocupar el interior de los mismos. 4º En todo momento se garantizara el paso normal, minusválidos y de vehículos. Como se ve estos son algunos de los puntos que se les entrega cuando solicitan las terrazas y así hasta 7 normas.  Con esto no pido que se cobre por ello, sino que se haga cumplir la norma que creo justa y razonable. He visto en capitales de provincia, ej. Salamanca, Valladolid,
Caceres, etc,  en las que si llueve a nadie se le ocurre meter las mesas dentro de los soportales y lo tienen tan asumido como normal. Aquí no, aquí lo que prima es la anarquía del negocio a costa del bienestar de todos. Sin contar los días de las fiesta patronales donde la invasión de los mismos es intolerable, con lluvia y sin lluvia de por medio. Los soportales son el refugio y paseo, en especial, en los días antes mencionados. Pero basta ya, me niego a ser cómplice de esos incumplimientos. Por otra parte, yo he visto multar a algún vendedor del mercado de los jueves por excederse en los metros que tienen marcados con rayas en el suelo, así que pido el mismo criterio y diligencia para con los demás. Con esto comprendo que no me voy hacer el más popular entre el gremio de la hostelería, simplemente les pido la misma educación y respeto a las normas que se nos exige a los demás.  Ya que hemos permitido que el ilustrísimo haga caja con los bienes públicos como son calles y plazas, nosotros también podremos pedir que no se nos impida el paso por ellas, máxime, si estas se hacen y se arreglan con los impuestos de todos. ¿Y tú qué haces, te mojas y cueces, o te enriqueces? Aunque esto es según en el lado de la barra que en te encuentres.